Menga, el dolmen que mira a la Peña de los Enamorados. Conjunto Arqueológico Sitio Dólmenes de Antequera. Antequera (Málaga)

El Dolmen de Menga es el único dolmen que está orientado a la Peña de los enamorados, eso le otorga un valor excepcional, reconocido como Patrimonio Mundial de la Unesco.

Dolmen de Menga. Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera

El Dolmen de Menga junto al Dolmen de Viera y el Tholos del Romeral, forman el Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera, uno de los más conocidos y mejores exponentes del megalitismo europeo.

El Sitio de los Dólmenes de Antequera, compuesto por los Dólmenes de Antequera, la Peña de los Enamorados y El Torcal de Antequera, forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco desde el 15 de julio de 2016.

El Dolmen de Menga fue el primer Monumento Nacional declarado en la provincia de Málaga, mediante Real Orden de 1 de junio de 1886, tras la visita del rey Alfonso XII, que animó a su declaración y a la compra de la "Cueva de Menga", como se conocía en aquella época.

Se cree que el Dolmen de Menga siempre estuvo abierto y en uso. La primera constancia escrita data de 1530, en una carta del obispo de Málaga. Desde la antigüedad ha despertado la curiosidad de estudiosos y viajeros.

Personalmente también he sentido esa atracción y viajo hasta Antequera para conocer los dólmenes mediante una visita guiada, previamente concertada en el Centro de Recepción de Visitantes Tlf: 952 712 206


Visita al Dolmen de Menga

En la visita a los Dólmenes de Antequera, el Dolmen de Menga es el que más me impresiona. Produce la sensación de estar delante de "algo grande", construido con unos valores excepcionales, para nosotros en la actualidad y para los que lo construyeron hace unos 5.500 años.

Desde lejos ya se aprecia el importante túmulo de unos 50 metros de diámetro que cubre toda la construcción.

Túmulo del Dolmen de Menga. Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera


Lo primero que vemos desde el exterior es fácilmente reconocible, su impresionante trilito (dos losas verticales y una de cubierta), que ha sido reproducido como icono tantas veces que resulta familiar.

Trilito del Dolmen de Menga. Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera

Atravesar esas losas es como adentrarse en un espacio que va sorprendiendo y despertando una mezcla de admiración y curiosidad. Durante la visita es inevitable plantearse muchas incógnitas sobre su construcción y uso a lo largo de la historia.

Si observamos hacia el exterior del dolmen, vemos justo delante, a lo lejos, la Peña de los enamorados, cuyo perfil recuerda a una mujer durmiente.

Vista desde el interior del Dolmen de Menga. Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera

Vista trasera del túmulo. Orientación del Dolmen de Menga hacia la Peña de los enamorados

La orientación es una de las singularidades del dolmen de Menga. Está orientado a un acimut de 45º , fuera del arco en el que el sol pueda aparecer en el horizonte. Según el arqueoastrónomo Michael Hoskin, es el único dolmen andaluz orientado hacia un objeto terrestre. En lugar de estar orientado hacia la salida del sol, como la mayoría de los dólmenes, Menga mira hacia la Peña de los Enamorados, una maravilla natural e importante enclave para los pobladores de la época, que plasmaron con pinturas rupestres en el abrigo de Matacabras, en la "barbilla" de la Peña. 

Este aspecto nos lleva a comprender que el Sitio de los Dólmenes de Antequera conforman un importante contexto territorial y paisaje ritual.

El dolmen de Menga se puede considerar un "sepulcro de corredor", constituido por una estructura formada por grandes losas verticales llamadas ortostatos y otras horizontales de cierre o de cubierta. Tiene una longitud total de 27,5 metros, con tres zonas diferenciadas: un atrio, un corredor y una gran cámara.

El atrio
Es el espacio que se localiza al comienzo del corredor. Tiene forma trapezoidal y la base más ancha mirando hacia el exterior. Es como el "recibidor" del dólmen. En Menga se conservan restos de dos ortostatos (bloque o losa vertical) desmochados, uno a cada lado de la entrada.


El corredor
Compuesto por cuatro ortostatos en cada lateral, cubiertos por la losa o cobija. En el primer ortostato presenta grabados antropomorfos con forma de estrellas y de cruz. Tras un ligero estrangulamiento y un cambio en la orientación de los ortostatos, da paso a la cámara.

Grabados antropomorfos en el corredor del Dolmen de Menga


Corredor y cámara del Dolmen de Menga

La cámara funeraria
La grandiosidad es otro de los aspectos significativos de Menga. La cámara, de impresionantes dimensiones, ocupa casi tres cuartas partes del edificio conservado. La planta es alargada y oval. Está compuesto por 7 ortostatos en cada lateral y una gran losa al fondo como cabecera. algunas losas pueden alcanzar hasta 4,7 metros de altura (incluido el metro aproximado que se introduce en la cimentación), y un grosor de 1,5 metros. 

En lo alto, como techo de la construcción, cuatro descomunales losas de cubierta (cobijas), alguna de ellas de ¡150 toneladas de peso!. Ya se conoce que los "megalitos" o grandes piedras proceden de una cantera de arenisca situada a un kilómetro del dolmen.

El gran tamaño y descomunal peso de las rocas utilizadas hacen asombroso y único el espacio arquitectónico del interior del dolmen de Menga. La zona de la cámara del fondo tiene 6 metros de ancho y 3,5 metros de altura. 

En la cámara están otro de los aspectos más llamativos del dolmen de Menga, los tres grandes pilares que se alinean a lo largo del eje longitudinal de la cámara, coincidiendo con la unión de las cuatro losas de la cubierta. Este es un recurso constructivo muy raro en el megalitismo europeo, y que plantea discusiones sobre la construcción para su uso como sepulcro o como un espacio arquitectónico para otros usos. Incluso fue descrito por Mitjana en 1847 como un templo druida.


Gran cámara del Dolmen de Menga


Tres grandes pilares en la cámara del Dolmen de Menga


Gran tamaño de la cámara del Dolmen de Menga


Visita guiada al Domen de Menga, con Paqui, guía del Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera

La más reciente sorpresa del dolmen de Menga, ha sido en 2005, durante unos trabajos. Se produce el hallazgo de un pozo, en el último tramo de la cámara, tras el tercer pilar. Es un pozo estrecho  y con una profundidad de 19,5 metros, que se encontraba cegado.Se cree que lo excavó Mitjana en 1847, todavía se está cuestionando su utilidad.

Fondo de la cámara del Dolmen de Menga. Una gran losa al fondo como cabecera y la impresionante losa de cobija.
Tras el tercer pilar está el pozo tapado con una reja


Después de ver el Dolmen de Menga, es inevitable cuestionarse cómo se pudo llegar a construir con los recursos del Neolítico, cuántas personas participaron y durante cuanto tiempo.

Para intentar comprender todos estos aspectos es muy interesante ver previamente el audiovisual que se proyecta en el Centro de recepción de Visitantes, con el título "Menga, proceso de construcción".

Ver vídeo: "Menga, proceso de construcción"



Actividades en el Dolmen De Menga
Entre las numerosas actividades que se realizan el el CADA- Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera, están las "Celebraciones del Sol". En los albores del solsticio de verano Menga se convierte en un lugar mágico, incidiendo la luz del sol directa hasta su séptimo ortostato. En este día, todos los años, se abren las puertas del recinto excepcionalmente a las 6:45 para que el público pueda observar el fenómeno (es imprescindible reservar con antelación ya que el aforo está limitado por razones de conservación)​

Lourdes Torres, autora del artículo, en el interior del Dolmen de Menga.

¡Espero que os animéis a visitar el Dolmen de Menga 
el Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera!


Texto y Fotografía© Lourdes Torres. Publicado: julio/2016

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Cómo llegar: Ver mapa


Bibliografía consultada:
  • Dólmenes de Antequera. Guía oficial del Conjunto Arqueológico
  • Menga. Revista de Prehistoria de Andalucía

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