En Extremadura, el cielo y el agua multiplican su belleza

El cielo es fascinante, millones de personas en el mundo disfrutan del mismo cielo a la vez. Pero hay lugares que reúnen unas condiciones excepcionales, y es ahí donde el cielo puede llegar a ser un maravilloso espectáculo.

Uno de esos lugares excepcionales es Extremadura, que disfruta de una atmósfera limpia y sin excesiva contaminación lumínica. Estas características junto con un buen clima y una privilegiada situación, convierten a Extremadura en una zona excepcional para disfrutar de un paisaje celeste como en pocos lugares del planeta. Tanto es así, que está considerada un destino ideal para la observación de estrellas y la fotografía nocturna.

Arroyo Jumadiel. Brozas (Cáceres)
El cielo en Extremadura también es precioso durante el día, embelleciendo los magníficos paisajes naturales y sus numerosos monumentos.

Pero sobre todo, hay dos instantes muy especiales que nos regala cada día la naturaleza: el amanecer y el ocaso, con unos espectaculares juegos de luces y colores.

¿Qué tienen esos maravillosos instantes que tanto nos fascinan? 

Pienso que la magia sucede por ser precisamente eso, un instante, algo tremendamente fugaz, y que algunos días se manifiesta de una forma tan espectacular que te deja con la boca abierta. Son instantes en los que en nuestro interior fluyen los buenos sentimientos y la sensación de paz y bienestar. Instantes que hacen que nos sintamos personas afortunadas por estar ahí en ese preciso momento.

Además del espectacular CIELO, en Extremadura disfrutamos de otro excepcional recurso, el AGUA. 

Extremadura es única en Europa Occidental con sus 1.500 km de costa de agua dulce, con embalses, ríos, gargantas de aguas cristalinas, piscinas naturales y espacios protegidos por su alto valor medioambiental.

Mi propuesta en esta publicación es unir el cielo y el agua de Extremadura para multiplicar su belleza. El agua de los ríos y embalses es un magnífico espejo para el cielo. El resultado son reflejos con preciosas simetrías de luces, colores, texturas y siluetas, que nos permiten disfrutar de un cielo con el doble de belleza.

Ninguna de las imágenes de este artículo ha sido “buscada”. Todas son el resultado de instantes mágicos, de momentos inesperados, de regalos que me ha hecho la naturaleza simplemente por estar ahí, por estar en el momento preciso y en el lugar adecuado, simplemente por estar en Extremadura.


Atardecer en el Embalse de Alqueva. Cheles (Badajoz)

Puente Ajuda sobre el río Guadiana. Olivenza (Badajoz)

Arroyo Moriscos en Pinares de Garrovillas (Cáceres)

Atardecer en el río Guadiana. Badajoz

Atardecer en Embalse de Piedra Aguda.
Valverde de Leganés (Badajoz)

Puente y Castillo. Medellín (Badajoz)

Atardecer en el Embalse de Alqueva. Cheles (Badajoz)

Atardecer en la Charca del Arce. Brozas (Cáceres)

Puente de Cantillana sobre el río Gévora. Badajoz

Puente de Alcántara sobre el río Tajo.
Alcántara (Cáceres)

Texto y Fotografía© Lourdes Torres. 2017


Nota: Este artículo es mi aportación al libro "CIELOS DE EXTREMADURA" publicado en 2017 con motivo del VII Encuentro de Blogueros de Extremadura.



El libro "CIELOS DE EXTREMADURA" se puede solicitar a la Dirección General de Turismo de Extremadurainfo@turismoextremadura.com




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